Es cierto, ya no hay cadenas que nos cohíban de movernos, ya no hay nadie con un látigo que nos obligue a trabajar a golpes o temiendo nuestras vidas, ya no existen aquellas condiciones inhumanas que solían tener los que tenían un amo.
Cada sistema tiene su forma de explotar a las personas de una forma u otra. Es cierto, somos libres de tomar las decisiones que queremos. ¿No quieres ir a la universidad? ¿No quieres aprender otro idioma? ¿No quieres trabajar?. nadie te obliga a hacerlo. Pero sabes que todo tiene una consecuencia.
Los métodos cambian, ya el esclavista no tiene un látigo, ahora esta vestido elegantemente y haciéndote trabajar arduamente tanto presencial como en tu hogar para poder vivir medianamente bien. Ya no hay cadenas que te impidan irte de donde estas, pero sabes que clase de vida tendrás si no te asientas en un lugar. Somos esclavos de nosotros mismos ya que la sociedad (que conformamos nosotros) nos ha dado unos estándares que tenemos que cumplir para poder ser parte de ella.
La mujer que no sea delgada, simétrica y con grandes atributos no es bonita; el hombre que no gane "el maso" y no tenga de to' no es triunfador. El o la que no tenga lo ultimo en tecnología, no ta' alante. En el primer caso, así surgen los desordenes alimenticios; en el segundo caso, asi se crean los ladrones (un ladrón no es necesariamente alguien que atraque con una pistola en la calle, muchas veces es alguien bien vestido en una oficina bajo aire acondicionado disfrutando la vida con un daiquiri); y en el tercer caso, así se crean las depresiones y las bajas autoestimas (que es increíble como se ha disparado eso en el tiempo actual).
Así que, ¿verdaderamente somos libres? ¿quien tiene el poder? ¿quien es el amo?



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