miércoles, 17 de junio de 2015

T.S. Eliot y la descrición de la modernidad




"Ciudad irreal,
Bajo la parda niebla de una alborada de invierno,
Tal multitud cruzaba por el Puente de Londres,
Que nunca hubiera yo creído que fueran tantos los que la muerte se llevara.
A veces emitían breves suspiros,
Cada quien con la vista clavada delante de sus pies.
Cuesta arriba, luego calle King William abajo,
Hacia donde Saint Mary Woolnoth santifica las horas
Con un sonido al final de la novena campanada." T.S.Eliot



 
He encontrado al peculiar autor de poesía, T.S.Elio, en una pelicula, con la siguiente frase: “La vida es muy larga”  T.S. Eliot , ésta frase que me pareció muy rebeladora, cierta y hasta un poco asurtada, me llevó a una investigación para descubrir quién era T.S. Eliot. 

T.S. Eliot fue un ensayista, poeta e escritor, revolucionario para su época, que intrudujo el mundo de la poesía en la era Moderna, con su obra Tierra Baldía. Ésta obra que fue escrita después de la Primer Guerra Mundial y antes de la Segunda Guerra Mundial, fue un hito para su  generación, fue cruda y no quería ocultar nada de lo que pasaba en ese entonces, no disfrazo sus palabras con muchos rodeos, hablaba de manera sincera, original y a veces hasta un poco inentendible. 
 
No hay, en el siglo XX, una obra que concentre con tanta intensidad todas las ideas preconcebidas acerca de lo que se entiende por poesía moderna como 'La tierra baldía'. Un poema que ha llegado a encarnar no sólo una imagen devastada de su tiempo, sino también una teoría de la tradición exhausta, a la vez que ha propuesto un paradigma de complejidad, oracular e intimidante, donde genera una especie de ansiedad interpretativa por donde han transitado todas las escuelas críticas, desde el formalismo y el estructuralismo hasta el psicoanálisis y el feminismo".

El poema aunque habla de la Europa de la época en la que el autor vivía, se puede ver la semejanzas con el tiempo actual, como las cosas aunque han cambiado en escencia siguen siendo lo mismo.

"Pero más allá de la autoridad conquistada, de la estela de figurón, de la sastrería de caballero exquisito y distante, altivo y dignísimo, la verdadera intimidad de Eliot estaba dañada por depresiones, neurosis y obsesiones constantes. Las dudas religiosas le rodeaban el ánimo. Las debilidades lo llenaban de terror. Es ahí, en ese territorio de quebrantos y grietas, donde nace su modernidad. Las dudas lo impulsan hasta lo sufriente. Y en esa lucha íntima por no perder el equilibrio en un mundo convulso, con una mente convulsa, donde toma cuerpo su impar característica agónica de hombre moderno." Antonio Lucas



Aquel tipo adusto, aparentemente ajeno a todo este tinglado de existir, dejó su mejor lección un un puñado de poemas que son, exactamente, la huella del oficio de vivir. De pensar y vivir. "Porque ya lo conozco todo, todo lo conozco.../ He conocido los crepúsculos, las tardes y las mañanas,/ mi vida la he medido con cucharillas de café;/ y conozco las voces agónicas en su agónica caída".Y con esto el autor describe la vida, vana y sombia de el inicio de la edad moderna. 




Por Magdeline C. A.

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